Monday, October 24, 2005

Metodologías contables en el mundo del deporte

El Real Madrid amortiza anticipadamente a los galácticos
Guillermo Sánchez Vega
Publicado en Cinco Dias, 07.10.05
Después de haber disputado un partido oficial en un año y poco que lleva como madridista, y tras cosechar una expulsión en esta única participación, el valor del defensa central británico Jonathan Woodgate es cero. Desde el punto de vista contable, eso sí. Y sería cero incluso si jugador hubiese disputado con brillantez toda la temporada pasada. De hecho, ni Ronaldo, Beckham o Zidane tienen valor alguno en los libros del Real Madrid, dado que esta circunstancia no tiene absolutamente nada que ver con la calidad del jugador, sino con la política contable de la entidad madrileña.
Un club, al igual que cualquier otra empresa, suele diferir el pago de una inversión a lo largo de la vida útil que se calcula para el activo adquirido. Esta práctica, aplicada al fútbol, supone que cuando una entidad deportiva ficha a un jugador, divide el reembolso del coste de la operación en tantas partes como temporadas dure su contrato. Esto es, al menos, lo que recomienda el Plan General de Contabilidad para Sociedades Anónimas Deportivas, y así lo puntualiza la auditora Deloitte en el informe incluido en la memoria de la entidad.
El Real Madrid, sin embargo, amortiza cada una de sus sonadas adquisiciones de galácticos en el mismo ejercicio en que se produce la operación. La explicación del club para no reembolsar el valor de los jugadores de forma lineal en función de la vida útil es la de 'adecuar mejor la imagen fiel en relación con las actividades' del club. Los contables del presidente Florentino Pérez dividen la amortización anticipada en dos epígrafes distintos: la amortización ordinaria que correspondería al ejercicio actual se apunta como gastos de explotación, y el dinero que se debería haber distribuido durante las cinco temporadas por las que fichó a Woodgate se apuntan en el epígrafe de gastos extraordinarios. De haber actuado tal y como recomienda la normativa, los fondos propios deberían pasar de 86,2 millones de euros a 207,2 millones.
Estas operaciones no afectan a la solidez de las cuentas. La directiva presentó a los socios el domingo un presupuesto de 346,2 millones. De este monto, 136,4 millones deberán provenir del marketing. Este capítulo se divide a su vez en esponsorización, imagen y publicidad (50,8 millones); la distribución, mercancías y licencias (62,3 millones) y el desarrollo internacional y nuevas tecnologías (23,2 millones). Los socios y la explotación de sus instalaciones aportarán 34,1 millones, por 22,8 millones del alquiler de palcos y zonas vip.
En cuanto a la facturación proveniente de las competiciones internacionales, la directiva parece esperar menos de su plantilla. Si la entidad esperaba ingresos de 25,1 millones por disputar amistosos y competiciones internacionales durante la campaña 2004/2005, para ésta, las previsiones pasan por ingresar 19,9 millones. El beneficio bruto al concluir este año deberá ser de 78,2 millones. Para 2005/2006, el Madrid espera unos gastar 264,1 millones. El 53,8% de esta cifra se la llevará el pago a jugadores y a empleados.Menores beneficios
Todo esto forma parte de las previsiones de la junta directiva. Otra cosa es lo que finalmente se consiga, dadas las diferencias que suele haber entre presupuestos y cierres de campaña. Y es que a principios de la pasada temporada (la 2004/2005), el Real Madrid preveía lograr un beneficio antes de impuestos de 49,98 millones. A junio pasado, la realidad fue otra, y el año se cerró con un beneficio bruto de 8,04 millones, el 0,8% menos que en la temporada 2003/2004. El Manchester United registró un resultado antes de impuestos de nueve millones de libras (13,3 millones de euros) en su primer semestre fiscal, finalizado en enero pasado. El beneficio neto del Madrid durante el pasado ejercicio fue de 5,7 millones.
Otras diferencias se dieron entre los ingresos presupuestados al inicio de la pasada campaña y los logrados. Si las previsiones pasaban por facturar 300,1 millones, esta partida se redujo a finales de junio hasta 275,6 millones debido, fundamentalmente, a los menores ingresos de marketing, que fueron de 116,8 millones, frente a los 137,1 millones previstos en la memoria del ejercicio 2003/2004.
Y es que la venta de productos y licencias se quedó en 54,1 millones, frente a los 64,3 millones presupuestados. Los costes, eso sí, también fueron menores: 245,3 millones frente a los 254,5 millones presupuestados.Resuelto el litigio con el fisco
La entidad blanca liquidó finalmente el pasado año sus compromisos con el Ministerio de Hacienda, que reclamaba al club el pago de un total de 61,4 millones en relación con los ejercicios de 1990 a 1993 (12,52 millones) y entre 1996 y 1999 (48,93 millones).
La raíz de esta disputa está en el distinto tratamiento fiscal de los derechos de imagen y de marca, y por la imposibilidad de deducir las cuotas del IVA en estas operaciones.
El Real Madrid firmó las liquidaciones en disconformidad.
La deuda que se registró entre 1990 y 1993 ya fue abonada en pasadas temporadas. En cuanto a la segunda, a la espera que se resuelva el recurso presentado ante el Tribunal Supremo, abonó la pasada temporada los 24,57 millones que aún debía a la Agencia Tributaria. El club espera que el fisco termine devolviendo este dinero, aunque la situación supone un 'indicativo de incertidumbre' para Deloitte, la empresa encargada de auditar las cuentas.

A la caza de los valores intangibles de las empresas

Motivación, imagen o conocimiento acaparan la mayor parte de la riqueza empresarial
Violeta Mazo
Publicado en Cinco Dias, 13.10.05

Cuánto vale la amabilidad de un vendedor? ¿Y la capacidad de iniciativa de un trabajador? ¿Y la cultura de la empresa? Pues en medir esto andan liados economistas, psicólogos, matemáticos y un largo etcétera de profesionales. No en vano, el peso de estos y muchos otros activos, llamados todos intangibles por carecer de propiedades físicas (aunque sobre esta definición no hay unanimidad), supone entre el 70% y el 80% del valor total de una compañía.

Saber cuantificar los intangibles sirve, además de para fijar el valor de la compañía, para cosas más concretas como pedir financiación y que los intangibles sean activos con los que presentarse, también para preparar una salida a Bolsa e, incluso, para predecir el comportamiento que la compañía tendrá en los mercados. Fruto de la preocupación por definir, cuantificar, contabilizar y gestionar estos activos nació en España, hace casi un año, el Instituto de Análisis de Intangibles (IAI). Pero también multitud de empresas se dedican a gestionar estos activos desde hace años. Es el caso de la multinacional Claes Fornell International (Grupo CFI) o de Summit, perteneciente al Grupo CMR.
Pero ¿qué están haciendo las empresas en España ante la medición y la gestión de intangibles? 'La mayoría de las empresas no hacen nada, ni bien ni mal. Otras empiezan a comentarlo y, en algunos casos, hay departamentos, principalmente de recursos humanos, que comienzan a trabajar el tema', responde el consejero delegado de Summit, Gustavo Piera.
Ulf Friberg, director general de CFI, también destaca el papel de los departamentos de recursos humanos ante los intangibles en España. Pero la satisfacción de los empleados es sólo una faceta de los intangibles. Para Friberg 'la satisfacción a los clientes es la que explica hasta el 70% de los resultados de las empresas'. Tanto Piera como Friberg coinciden en que la tendencia actual en España se encamina a dar prioridad a la atención al cliente. Pero para Piera, la verdadera ventaja competitiva está en el capital estructural, en 'la organización, la cultura y factores como los valores de la compañía o su imagen por informaciones que llegan al consumidor como despidos, opas o accidentes'. Por el impacto que tiene la información que sale de la empresa en sus resultados, Antonio López explica el origen del IAI que preside: 'La comunicación corporativa ha sido casi la única gestión de intangibles que se ha hecho. Sobre los directores de comunicación ha recaído el peso de llevar la marca y el buen gobierno de las empresas. Las dificultades para pasar esto a la contabilidad son evidentes y ahí surge el IAI, para crear grupos de trabajo que aporten criterios consensuados'.
Sea el intangible que sea el más peso tenga en la empresa, entre los expertos hay cierta unanimidad al englobar bajo este concepto la imagen, el conocimiento, la motivación, el liderazgo y la marca. Todos repercuten en el comportamiento entrecruzado de empleados, clientes e inversores. A mayor satisfacción de todos los grupos, mayores beneficios para la empresa.
Pero hay muchos otros activos, como la propiedad intelectual de la que se ocupa, entre otros, el doctor Eusebi Nomen en su libro Valor razonable de los activos intangibles (Deusto, 2005), considerado como una de las escasas aportaciones de la literatura española a la contabilidad de los intangibles.
Ahora bien, como recuerda Friberg, 'no todas las empresas tienen los mismos intangibles y también hay muchas cosas que están ahí pero que quizá ahora no se ven como activos y que se descubren poco a poco'.
Aun sin saber medir estos activos, discutiendo la forma de contabilizarlos y poniendo sobre la mesa diversas definiciones de intangible, lo que pocos niegan es que una mejora en estos activos, se traduce en mayor valor de mercado para las empresas. Como así advierte Antonio López: 'Se equivocan las empresas que no tienen un plan estratégico para gestionar sus intangibles'.
El cliente contento hace subir la Bolsa
Las empresas con clientes satisfechos sufren menos cuando la Bolsa va mal. Es más, un 5% de incremento en el índice de satisfacción de los clientes de una empresa, supone un 20% de incremento en su capital. En conclusión, si se sigue la evolución del índice de satisfacción de los clientes de una compañía, se predice su comportamiento en Bolsa.
Estas afirmaciones son fruto de las investigaciones del catedrático de la Universidad de Michigan (EE UU) Claes Fornell, creador del índice ACSI (American Customer Satisfaction Index) en 1994. Este índice refleja, en puntos sobre base 100, la satisfacción de los clientes de unas 300 compañías que representan, al menos, el 70% de las ventas en cada uno de nueve sectores de la economía de EE UU. El índice se elabora por trimestres y en cada uno, se estudia un sector diferente. Al finalizar el año, resulta el índice global. El ACSI en 2004 llegó a 73,6 puntos, una satisfacción inferior a la lograda en 2003 con 74 puntos. Fornell compara la evolución del ACSI con la evolución del S&P 500, con el Dow Jones y el Nasdaq. La conclusión es similar: cuando el índice ACSI sube, sube el valor en bolsa de la acción. CFI también tiene un índice europeo, el EPSI, pero España, Reino Unido, Alemania, Francia e Italia aún están fuera del mismo.

Wednesday, October 12, 2005

Sobre Seminario de IFRS

Como les comente, el viernes pasado se realizó el Seminario sobre IFRS en Chile, las presentaciones las pueden bajar de www.svs.cl, las ubican en la pagina principal donde anuncian el seminario, de lo contrario, envien email para reenviarles las presentaciones.

Thursday, October 06, 2005

Seminario sobre IFRS

El 7 de octubre de 2005 se realizará el seminario "Convergencia de Chile hacias las Normass Internacionales de Información Financiera" organizado por la SVS, el Colegio de Contadores de Chile y la SOFOFA. Destaca la participación de Sir David Tweedie, Presidente del IASB, organismo del cual emanan las IFRS/NIIF/NIC.

Tuesday, October 04, 2005

Educación: el objetivo del consenso

El desarrollo pasa por la creación de incentivos adecuados a la inversión más que por un mayor gasto fiscal en investigación y desarrollo.
Francisco Rosende
Publicado en El Mercurio, 04.10.05


Resulta notable la coincidencia que se aprecia en el debate público, respecto a la necesidad de situar el tema educacional en un lugar de privilegio de la agenda de políticas en los próximos años. Así, se trata de lograr un mejoramiento significativo en los indicadores de desempeño de nuestro sistema de educación básica y media, especialmente en lo que dice relación con los colegios públicos y subvencionados. Por otro lado, un tema directamente asociado a la educación, que ha surgido con fuerza en los últimos años en el debate público, es la recomendación de elevar significativamente el monto de recursos que se destina al financiamiento de la investigación y desarrollo (R&D), como mecanismo apropiado para conseguir un mayor dinamismo de la economía y un mayor valor agregado de nuestras exportaciones. (Es curioso, pero llama la atención el hecho que intempestivamente diversos economistas hayan visto en la inversión en R&D -y el consecuente aumento del gasto público en este rubro- la herramienta para sostener un mayor dinamismo de la economía). Si bien los diferentes indicadores de desempeño de nuestro sistema educacional muestran con claridad la existencia de importantes problemas en el funcionamiento del mismo -en sus diferentes niveles-, lo que hace necesario tomar medidas para enfrentar éstos, la importancia de mejorar la calidad de las políticas educacionales se hace aún más elocuente cuando este tema se examina en la perspectiva de la econometría del crecimiento. Así, al revisar trabajos recientes respecto a las consecuencias de diferentes acciones de política sobre la tasa de crecimiento de mediano plazo del producto, es fácil encontrarse con resultados bastante impresionantes. Por ejemplo, se indica que en la medida que los estudiantes chilenos de octavo básico logren mejorar su rendimiento en la prueba TIMSS (Trends in Mathematics and Science Study), de modo de alcanzar el nivel promedio de los cincuenta países que incluye este estudio, se lograría elevar la tasa de crecimiento del producto entre 0,7 y 2 puntos porcentuales al año, dependiendo del estudio. Otro resultado indica que un aumento del gasto en R&D de medio punto del PIB, provocará un incremento de la tasa de crecimiento de éste del orden de 0,4 punto porcentual. Podríamos seguir y los resultados sólo servirían para ratificar la importancia de elevar el compromiso de recursos en educación e investigación, como mecanismo para sostener un mayor crecimiento del producto. Más aún, el logro de progresos importantes en la calidad de nuestro sistema educacional no solamente permitiría aspirar a tasas de crecimiento del PIB más altas, sino que, además, hará posible lograr progresos duraderos en la lucha contra la pobreza, en el contexto de una distribución del ingreso más igualitaria.El desafío está claro, y logra concitar el apoyo de amplios sectores de la comunidad. El problema consiste entonces en definir la estrategia de política más adecuada para alcanzarlo. No obstante, me parece que una lectura inocente de los coeficientes mencionados para algún indicador de rendimiento escolar, o el gasto en R&D, podría dar origen a políticas que no sólo no apoyen la obtención de altas tasas de crecimiento, sino que incluso podrían perjudicar el logro de dicho objetivo. En particular, es importante advertir que este tipo de ejercicio omite la consideración del problema de financiamiento de las iniciativas de gasto asociadas al logro de los objetivos mencionados. Pensemos, por ejemplo, en una estrategia dirigida a elevar sustancialmente el gasto en educación y/o en R&D, a partir de aumentos en las tasas de impuestos a las empresas o a la renta de las personas. Sería cuestionable que esta combinación de políticas pudiera asegurar un mayor crecimiento. Más aún, es posible que dicha estrategia pudiese terminar resintiendo el dinamismo de la economía. Como ocurre en muchos problemas económicos, la respuesta correcta a la pregunta de si es conveniente elevar el gasto fiscal en educación y/o en R&D debe comenzar con un "depende", el que en este caso debería incluir consideraciones respecto al nivel existente de las tasas de impuesto que se quiere ajustar y la rentabilidad social del mayor gasto que se planea realizar, como también la de otros gastos del gobierno que podrían ser desplazados para hacer espacio a los nuevos programas.En cualquier caso, me parece discutible que pueda argumentarse que las tasas de impuesto son bajas en Chile. Cabe recordar que antes de la crisis asiática y la posterior bonanza de términos de intercambio, se creó una comisión dirigida a estudiar el incentivo al ahorro y/o la eliminación de los desincentivos, dado las dificultades que mostraba la economía para financiar tasas de inversión acordes con el logro de un crecimiento elevado. Por otro lado, el crecimiento que ha registrado la economía chilena en los últimos años, a pesar de las muy favorables condiciones externas, evidencia una pérdida de dinamismo, a la que no parece estar ajena la persistente discusión tributaria. Es oportuno recordar que el crecimiento depende esencialmente de la configuración de entornos favorables al desarrollo de la actividad productiva, más que en la vieja receta -inspirada en los modelos de "brechas"- de elevar ciertos coeficientes (de inversión o de gasto en R&D) a determinados números objetivos. En este contexto, perseverar en la fórmula de aumentar el gasto fiscal y las tasas de impuestos, puede terminar ocasionando daños importantes al dinamismo de la economía, aun cuando la justificación del mayor gasto parezca muy atractiva. Después del fuerte crecimiento que ha experimentado el gasto público en educación durante la última década y media, un camino lógico de avanzar en los próximos años es el de perfeccionar la estructura de incentivos vigentes en el ámbito de la educación. Ello tanto en lo que se refiere al diseño de los esquemas de subsidio a la demanda, como también en lo que dice relación con los premios -y castigos- por desempeño por el lado de la oferta. Como ocurre en cualquier otro sector de la economía.En el ámbito de las universidades, este criterio debería provocar un progreso no despreciable en los indicadores de investigación."Perseverar en aumentar el gasto fiscal y las tasas de impuestos puede dañar el dinamismo económico."

Endesa y las Normas Internacionales de Contabilidad

Endesa se aferra a las nuevas Normas Internacionales de Contabilidad para apelar en Bruselas
Publicado en El País, 04.10.05

Endesa quiere que Bruselas examine la operación planteada por Gas Natural en contra del criterio del Gobierno español. Éste considera que, según la contabilidad auditada de 2004 de la compañía, más de dos tercios del negocio de Endesa se realiza en España, lo que da la competencia sobre el caso a las autoridades nacionales.
Endesa lo niega y sostiene, según explicó ayer Rafael Miranda, que según las nuevas Normas Internacionales de Contabilidad (NIC), la eléctrica tiene más de un tercio del negocio fuera de España. Miranda precisó que en la contabilidad que utiliza ahora Endesa (las NIC) no figuran como ingresos, entre otras, las partidas de subvenciones por consumo de carbón nacional o los ingresos que finalmente van a parar al sostenimiento de la Comisión Nacional de la Energía (CNE).
Sin embargo, la apelación a las nuevas normas contables dista de despejar la polémica sobre la competencia para autorizar la operación. En la contabilidad enviada por Endesa a la Securities and Exchange Commission (SEC) de EE UU (Endesa cotiza en Nueva York), la eléctrica se ha tenido que adaptar, en sus cuentas, a las normas estadounidenses (SAB 104), muy parecidas a las NIC. Pues bien, los ingresos que muestra Endesa con las antiguas normas contables y los que declara con las normas estadounidenses apenas difieren: 17.642 millones de euros en el primer caso y 17.718 millones en el segundo. Lo único que supuestamente cambia entre ambos sistemas contables es el importe relacionado con los derechos de alta de los nuevos clientes (76 millones de euros).
Pero las normas contables son sólo un arma más en la batalla que se dirime, en buena parte, en el campo de la imagen. Para apuntalarla, la dirección de la empresa anunció también ayer que el 100% de la retribución variable de los consejeros y los altos directivos estará ligada al precio de la acción hasta 2009. Si el precio cae por debajo de 18,56 euros (el precio de antes de la OPA), la retribución variable será cero. Si ganan, el 50% lo destinarán a comprar acciones de la empresa, que mantendrán durante al menos tres años.

Ernst & Young auditará los costos de las principales telefónicas

Telecomunicaciones - Telefonía
Publicado en Cin Dias, 047.10.05


Ernst & Young ha vuelto a ganar el concurso de la Comisión del Mercado de las Telecomunicaciones (CMT) para auditar la contabilidad de costes de Telefónica, Telefónica Móviles, Vodafone y Amena. La diferencia es que éste es el primer año que la firma coincidirá como auditor de las principales empresas del sector contratado por el regulador y también como vigilante de las cuentas de Telefónica y Telefónica Móviles, fichado por ellas mismas.
Fuentes de la firma auditora aseguran que no hay conflicto de intereses, y así lo ha decidido también la CMT, que le ha dado el concurso. En primer lugar, porque el regulador todavía va por 2004 en su auditoría de costes y ese fue un año en que Telefónica y Móviles fueron vigiladas por Deloitte & Touche. Además, tanto el organismo encargado de las telecomunicaciones como Ernst & Young tienen estrictas normas de separación de equipos y de barreras para que la información no pase de unos a otros.
Ernst & Young, sin embargo, no se presentará el año que viene al concurso de la CMT, por lo menos en lo que se refiere a Telefónica y Móviles. El que audite los costes de estas compañías para el regulador en 2005 tendrá que revisar lo hecho por Ernst & Young desde dentro de las firmas, así que es incompatible.

Monday, October 03, 2005

Colegio de Contadores critica a fiscalizadores del SII

Presidente del gremio, Luis Werner-Wildner, ve riesgo de que estímulos favorezcan un trabajo más "light" o "express".
Publicado en El Mercurio, 03.10.05

Cargada está la agenda en el Colegio de Contadores por estos días. La entidad está celebrando sus 47 años y tiene por delante una serie de desafíos, y el principal es colaborar con las autoridades en la norma de convergencia contable internacional. Sin embargo, Luis Werner- Wildner, presidente de la entidad que agrupa a 40 mil contadores, se dio un tiempo para analizar dos temas que marcaron la pauta del sector: los incentivos a fiscalizadores del Servicio de Impuestos Internos (SII) y la resurrección del proyecto de ley de tribunales tributarios."No nos oponemos a que el trabajo de los fiscalizadores tenga incentivos económicos. El problema es que por ganar este incentivo, la fiscalización se comience a hacer más 'light' o 'express", aclara de entrada.Infracciones tributariasEn este tema, el SII ha insistido en que no existe componente alguno en las remuneraciones vinculado a multas cursadas por infracciones tributarias, sino a metas globales de reducción de la evasión. Explican que el estímulo se estima a partir de la recaudación anual de impuestos, donde las multas por infracciones tributarias representan el 0,6%.Pese a sus críticas, Werner- Wildner reconoce el trabajo de innovación del SII, que "simplificó" la vida al obligar a los contadores a trabajar las declaraciones de impuestos por Internet.Sin embargo, el dirigente gremial advierte que aún el contribuyente "le tiene miedo al SII. Si él y su contador hicieron las cosas como manda la ley, frente a cualquier reclamo no tienen por qué perderlo", asegura. Pese a ello, el dirigente reconoce que el llevar este reclamo a una etapa judicial puede ser muy costoso para el contribuyente en tiempo y dinero, por lo que a veces es recomendable un buen arreglo.Werner-Wildner asegura que tener una causa abierta puede convertirse en un "verdadero estigma", ya que mientras una empresa de gran tamaño tiene un staff de abogados para defenderse, para una microempresa es una pesada mochila.El otro tema que preocupa al Colegio de Contadores es la reactivación del proyecto que crea tribunales tributarios que se discute en el Congreso. La entidad es partidaria de los tributarios independientes, pero con la exigencia de que se permita que los contadores participen en la defensa de primera instancia como ocurre hasta ahora, lo que no encarece el proceso.

Buen Gobierno

La transparencia obliga a reforzar los sistemas de información
Arantxa Corella
Publicado en Cinco Dias, .03.10.05

Según un estudio sobre buen gobierno realizado por Deloitte, más del 79% de las empresas españolas considera que tiene un alto grado de dependencia de los sistemas de información, cuya importancia se ha visto reforzada por las prácticas de transparencia.
Pese al alto nivel de dependencia que muestran las sociedades españolas de los servicios de información para poder cumplir con las normas del buen gobierno, el 45% de ellas reconoce no disponer de personal con dedicación específica para temas relacionados con la auditoría informática. Por eso, en muchos casos, las sociedades deciden subcontratar los servicios a expertos externos. En opinión de los expertos en estas materias, es difícil poder garantizar una información financiera y de gobierno íntegra si no existe un adecuado control de los sistemas informáticos que la generan. Así lo asegura Alfonso Mur, socio de Deloitte y responsable del área de Enterprise Risk Services.
Según Mur, los controles de los sistemas de información pueden agruparse en asuntos como la seguridad de los sistemas de información, entendida en su concepto más extenso (integridad, confidencialidad y disponibilidad) o la auditoría de estos sistemas. El departamento de auditoría interna de las entidades vigila y promueve los controles de las tecnologías y los sistemas de información. El socio de Deloitte explica que para lograrlo se siguen estándares de control en las tecnologías de la información como el Cobit (Control Objectives for Information Technology) de la Information Systems Audit and Control Association. Otro de los aspectos relacionados con los sistemas de información que deben tenerse en cuenta para garantizar el buen gobierno es el de la planificación y la gestión de los sistemas de información.
Alfonso Mur asegura que existen tendencias en el mercado para la aplicación de buenas prácticas en la provisión del servicio de tecnologías de la información. Entre ellas destaca ITIL (IT Infrastructure Library) e ITSM (IT Service Management), desarrolladas por el Gobierno británico, y el IT Service Management de British Standards Institution's. 'También se están adoptando estándares de calidad como el CMM (Capacity Maturity Model) creado por el Software Engineering Institute de la Carnegie Mellon', señala Mur.Deloitte refuerza la consultoría
El asesoramiento crece en las firmas de servicios profesionales y también es uno de los campos en los que Deloitte quiere reforzarse para además de elaborar auditorías estatutarias, asesorar a las compañías en auditoría y control interno relacionados con los sistemas de información y el buen gobierno.
Entre los proyectos más novedosos que ha realizado la firma en los últimos tiempos se encuentra la revisión de la delegación del voto en algunas juntas de accionistas o el análisis de la elección en las asambleas de compromisarios de las cajas de ahorros. 'Se trata de trabajos pioneros, tanto para Deloitte como las empresas que lo adoptan, que contratan a un tercero independiente que les verifique sus sistemas de información y les implante sistemas de seguridad de cara a demostrar a sus accionistas que el trabajo se realiza de acuerdo con los patrones que la compañía ha establecido para garantizar el buen gobierno', afirma Mur.